Medio Ambiente y Agricultura
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Factura de la luz
- Ahorro y buena iluminación
La iluminación es la primera y la más común de las aplicaciones eléctricas de la casa. Una familia típica de cuatro personas, en iluminación consume de media unos 65 – 70 Kwh. cada dos meses; utilizar de la mejor manera la energía eléctrica para la iluminación disminuye el coste de la factura y mejora el confort visual.
Existen varios tipos de lámparas y bombillas, pero también diferentes necesidades de iluminación para las diferentes habitaciones de la casa. Antes de elegir qué lámpara o bombilla comprar, hay que pensar bien cuál es el ambiente que se quiere iluminar, qué actividades se van a desarrollar y durante cuánto tiempo, de media, la lámpara se quedará encendida. Para cada situación hay que comprar la bombilla más adecuada, fijándose en la eficiencia luminosa y a su vida útil.
- Bombillas tradicionales y de bajo consumo
Las bombillas que tienen una eficiencia luminosa superior a 50 lm/w están clasificadas como bombillas de bajo consumo.
Es importante tener en cuenta la vida media de las bombillas: las tradicionales de incandescencia duran una media de 1.000 horas, mientras que las bombillas fluorescentes de bajo consumo duran aproximadamente 8.000 horas, por ello cuestan mucho más. Por lo tanto para evaluar cuándo conviene instalar cada diferente tipo de bombilla, debe tenerse en cuenta la relación entre el coste de compra con el consumo de energía eléctrica y su vida útil.
- Cada lámpara en su sitio
Las bombillas comunes de incandescencia son las más utilizadas en nuestras casas: estas bombillas tienen, una vida breve (aproximadamente 1000 horas). Pero tienen la ventaja de costar poco y de propagar una luz caliente y acogedora.
Las bombillas de incandescencia son adecuadas para las habitaciones en las que la luz se enciende poco, como por ejemplo en los dormitorios, en el pasillo, en el baño, etc.
A la familia de las bombillas de incandescencia pertenecen también las bombillas alógenas. Estas bombillas tienen la característica de producir una tonalidad de luz más blanca y de ser mucho más pequeñas respecto a las bombillas normales. Esto las hace especialmente adecuadas para ser utilizadas en proyectores de tamaño reducido (focos) y para una iluminación fuerte y directa, su vida es de aproximadamente 2.000 horas (el doble de las bombillas normales), mientras que su coste es mucho más alto. Se usan, por ejemplo en el salón, si se quiere iluminar con focos con una luz intensa y directa cuadros, objetos de arte o determinados ambientes.
A su vez, las bombillas fluorescentes compactas están clasificadas de bajo consumo porque tienen una gran eficiencia luminosa (55 – 65 lm/W) a niveles similares de consumo, y por lo tanto consumen aproximadamente un quinto menos que las bombillas tradicionales. Su duración media es de aproximadamente 8.000 horas.
Tienen también la ventaja de tener el mismo casquillo que las bombillas convencionales de incandescencia y por lo tanto pueden fácilmente sustituir estas últimas. Las de encendido electrónico son especialmente adecuadas para ser utilizadas en casa donde sea necesario un encendido instantáneo y repetido.
Su coste en cambio es entre 10 y 15 veces superior al de las tradicionales. La sustitución de las bombillas comunes con las fluorescentes compactas es ventajosa en todas las habitaciones de la casa donde sea necesaria una iluminación continua y prolongada, como por ejemplo en el salón, la cocina, la habitación de los niños…
La mayor duración de la bombilla y el ahorro en la factura eléctrica compensan el mayor coste de compra.
Por último, las bombillas comunes de neón, que también están clasificadas entre las de bajo consumo (55 – 65 lm/W); en el mercado se encuentran de diferentes tamaños y potencia, de forma circular y recta. Tienen una duración de aproximadamente 10.000 horas y, a igualdad de luz propagada, consumen un quinto respecto a las comunes bombillas de incandescencia. La utilización domestica de estas bombillas es limitada por el inconveniente del mayor tamaño respecto a las tradicionales y por el hecho de que algunos modelos alcanzan la máxima intensidad luminosa tras unos segundos desde que se encienden. Su coste, incluida la luminaria adosada y el sistema de encendido, es de aproximadamente diez veces el de las bombillas tradicionales. En los hogares se utilizan fundamentalmente para iluminar escaleras comunes, aunque también serían válidas para cocinas u otras zonas de trabajo.
- Pequeños consejos útiles para ahorrar en iluminación
- A la hora de elegir los aparatos de iluminación hay que tener en cuenta no sólo el aspecto estético, sino también su rendimiento luminoso.
- Es útil saber que la luz indirecta, obtenida cuando un aparato se dirige hacia el techo o una pared clara, crea una luz difuminada con un efecto muy agradable, pero presenta el inconveniente de un bajo rendimiento y por lo tanto de un mayor consumo de energía eléctrica.
- Las arañas con muchas bombillas pueden decorar mucho la casa, pero hay que tener presente que una bombilla de incandescencia de 100 w. ilumina como seis de 25 w, pero éstas consumen el 50 % más.
- En los ambientes donde la luz está encendida muchas horas, hay que elegir siempre las bombillas fluorescentes compactas, que aunque cuesten más que las de incandescencia consumen mucho menos y duran más.
- Las bombillas halógenas tienen una vida más larga respecto a las tradicionales; por el tipo de luz que propagan son más adecuadas para iluminar puntos en concreto, porque de otra manera pierden el 20% de su luminosidad.
- En los ambientes en los que no siempre hace falta la máxima iluminación, es mejor sustituir los interruptores normales por reguladores de intensidad luminosa.
- No tener encendida inútilmente la luz.
- Evitar, cuando sea posible, la posición de stand-by de la televisión y de los aparatos hi-fi: de esta manera se ahorran 20 w. la hora por cada aparato.
- Limpiar, desconectando de la corriente, los aparatos de iluminación y las lámparas y sus bombillas, para evitar que el polvo pueda provocar una reducción de luz.
- Pintar las paredes y los techos con colores claros.
En el apartado de Facturación aparece claramente qué producto es el que tienes contratado. Si tienes tarifa TUR, aparece como la imagen.

