El recorrido por el patrimonio artístico de Trigueros lo podemos comenzar por el Dolmen de Soto, en la carretera comarcal que une Trigueros con Niebla. Un monumento megalítico funerario de corredor hallado en 1923 por Armando de Soto catalogado como Monumento Nacional.

Formado por una galería única de 20,90 m. de longitud y orientado de Levante a Poniente, el mausoleo está construido en el interior de un túmulo bastante suave, de forma casi circular. Este cerrete, completamente artificial, es una acumulación considerable de tierra blancuzca, con la que están entremezclados pequeños fragmentos de piedra traídas desde lejos. Solamente en la base aparece tierra rojiza, típica del subsuelo normal.

Una de las grandes particularidades es que se halló intacto, en la excavación de 1923 se hallaron ocho cuerpos dispuestos en forma fetal con su ajuar funerario depositado junto a los cadáveres como ofrenda necesaria para la vida de ultratumba.

La orientación Este-Oeste hace que sólo con la alborada del solsticio de verano sea iluminada el ara de la parte más profunda del corredor.

El Dolmen de Soto es uno de los monumentos megalíticos de mayor tamaño de Andalucía y de los monumentos prehistóricos más importantes de España.

Y del Paleolítico a épocas romanas. Para continuar el recorrido por el basto patrimonio artístico e histórico de Trigueros, en la misma carretera que une Niebla con Trigueros a escasos 3 kilómetros del pueblo, encontramos el Pilar de la Media Legua, un abrevadero que no se seca ni en periodos de gran estío, construido en época de dominación romana y conservado en muy buen estado.

Una vez en el propio pueblo, en la Plaza del Carmen, encontramos el Convento del Carmen, antiguamente de Nuestra Señora de Consolación, fundado en el primer cuarto del siglo XVI. Un extraordinario monumento que se compone de dos partes, de singular belleza artística cada una; la antigua residencia conventual, dispuesta en torno a un claustro central, con dos plantas superpuestas, recientemente restaurada y utilizada como Centro Cívico, y el templo, cuya nave está cubierta con techumbre del mil quinientos presenta un sola nave, crucero y capilla mayor, que alberga la imagen de Ntra. Sra. del Carmen, patrona de Trigueros.

Muy cerca de allí, subiendo por la calle Plazas, y próxima a la Iglesia Parroquial, encontramos la Ermita de la Misericordia, un hermoso templo de pared encalada que tiene como advocación original a Nuestra Señora de los Remedios, cuya imagen aún recibe culto en el altar mayor. Esta Ermita, antiguo instituto de peregrinos sacerdotes y casa de recogida de niños expósitos, es en la actualidad sede oficial de la Hermandad de Jesús y María, donde se rinde culto a sus titulares. En su fachada exhibe un paño de azulejería sevillana, en tonos blanco y azules, que representa a la Virgen de la Misericordia.

La Iglesia Parroquial de San Antonio Abad, en el pleno centro del pueblo, quizás sea el monumento de mayor espectacularidad que posee Trigueros. Su magnífica torre da la bienvenida a los visitantes desde todas las vías de acceso al municipio. De fachada exterior singular, su interior puede resultar familiar a muchos visitantes porque mantiene similitudes con el Convento de Santa Clara de Moguer y la Iglesia de Santa Ana de la sevillana barriada de Triana, denominadas los templos de la Trilogía Alfonsina, mandados a construir por Alfonso X El Sabio.

La Iglesia de Trigueros fue probable fortaleza almohade del siglo XII y sus torres y muros fueron aprovechados para la construcción del actual edificio, adscrito a un estilo que puede definirse como gótico-mudéjar. Tras la reconquista cristiana los templarios aprovecharon el fuerte almohade para hacer dentro el templo cristiano, el carácter guerrero de esta orden hizo ser muy respetuoso con los elementos defensivos del viejo castillo.

Es un espacioso templo de tres naves, separadas por pilares de ladrillos cubiertas por bóvedas nervadas, el ábside se compone a la manera sevillana. La Iglesia tiene pocas ventanas, las del ábside son góticas y las restantes moriscas. Posteriores intervenciones, tras los daños del terremoto de Lisboa de 1755, hicieron que su fachada y torre presenten un estilo netamente barroco. Dos magnificas pinturas murales del siglo XV completan este maravilloso conjunto medieval. La Iglesia de San Antonio Abad ha sido declarada oficialmente monumento histórico-artístico de carácter nacional.

Para terminar el recorrido por los monumentos históricos de Trigueros, la visita a la antigua Iglesia del Colegio de Santa Catalina de la Compañía de Jesús es cita obligada. Fue fundada a mediados del siglo XVI, bajo la Orden de la Compañía de Jesús. El edificio goza de un gran sabor veneciano, fue construido en dos fases por Bartolomé Bustamante y José Valeriani respectivamente. Aunque la planta original era de cruz griega, se redujo la iglesia a una sola crujía por la dificultad para el culto. Actualmente adopta una planta de cruz latina con una sola nave sin capillas laterales y brazos del crucero y capilla mayor poco profundo. A ambos lados del templo se encontraban cuatro claustros, dos por cada flanco, así como una escuela, que fue reconstruida en 1816 junto con unos pequeños aposentos para poder ser habitados de nuevo. En 1826 los jesuitas deciden marcharse definitivamente de Trigueros, desde entonces en aquel área se han ido levantando casas particulares y sólo perdura el templo.

En convivencia con los monumentos históricos artísticos del pueblo, la Galería de Arte Fernando Serrano situada en el parque empresarial Molino de Viento acoge continuas exposiciones de arte contemporáneo de incalculable interés y atractivo artístico que el visitante no puede dejar de ver.

Para terminar el recorrido por el pueblo de Trigueros, donde cualquier rincón resultará de belleza e interés turístico, el visitante puede acercarse hasta la Capilla del patrón, San Antonio Abad, con su impresionante retablo dorado y sus frescos en paredes y cúpula, o hasta la Ermita de San José Obrero en la barriada de Triana, o acercarse a la Ermita de la Hermandad de El Rocío de Trigueros en la calle Huelva o perderse por las tradicionales calles y rincones del pueblo.

Aunque el término municipal de Trigueros no comprenda ningún espacio natural catalogado como tal, sus inmensas campiñas y dehesas destacan por su singular atractivo y belleza. Los campos de secano entre los que destacan las viñas, olivares y cultivos de cereales colorean en las distintas épocas del año los exteriores del pueblo. Las dehesas, de incalculable encanto natural, albergan las reses bravas de las distintas ganaderías del pueblo y del entorno en un marco que constituye una de las estampas más representativas del pueblo.

Además destaca las maravillosas vistas del Puente de la Alcolea, un puente levantado para la circulación de la línea férrea Huelva-Zafra, situado a 20 kilómetros del pueblo por el camino de El Partido y Los Marcos en dirección a Gibraleón, próximo a La Fuente de la Corcha.

Internacional y tuteladas por Ildefonso Moreno, una Banda de Música Municipal cuya dirección está vinculada a la familia Toro, y un coro rociero, “Aires de Campiña”.

La repostería artesanal es otra de las tradiciones con más solera en el pueblo. En las vísperas de las fiestas, no extrañará ver reuniones familiares y de amigas o vecinas trabajando en la elaboración de dulces caseros en torno a los tradicionales hornos de leña.

Además, Trigueros destaca por su ocio nocturno. Infinidad de bares y pubs de copas amenizan la noche de los viernes y sábados de los jóvenes de la comarca. Un variado abanico de locales para todos los gustos que destacan por su inmejorable ambiente.

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